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El hermano menor de mi pareja

Soy una mujer de 38 años a la que le inculcaron valores y principios, tuve mi primer enamorado a los 22 años, a los 24 mi primera vez, soy de las que cree en el matrimonio. Pero este hombre solo me quería para pasar el rato y no le dió la importancia que yo si puse en esta relación, después de casi 5 años terminé con él. Dándole su respectivo luto, conocí a un muchacho que entonces no tenía enamorada pero me dijo que había estado tonteando con una chica que lo acosaba. Hubo una conexión especial entre los dos, que de inmediato nos hicimos amigos y me propuso trabajar con él en transporte público, acepte más que encantada, y en mi vacaciones que estaban cerca me fui con él, nos conocíamos cada vez más y descubrimos mucha química, me enamoré de el casa tan pronto y yo tampoco le era indiferente. Después de muchos meses de tratarnos, decidimos que queríamos estar juntos, pero apareció su ex con el cuento de qué esperaba un niño, se sobreentiende que todos los planes que hicimos se estancaron allí, yo no estaba dispuesta a compartirlo con otra, yo era libre y quería un hombre en igualdad de condiciones, que estuviera siempre a mi lado. Así es que por la paz deje las cosas allí. Me perdí para siempre de su vida, muchos años después conocí al que hoy es mi pareja, Miguel, debo aclarar que antes de conocerlo, conocí a su hermano Steve, en el centro de trabajo todos decían que Steven estaba interesado en mi, pero como a mí no me latía nada ese chico, no le di importancia al asunto, muchas veces Steve me invitó a sus fiestas de cumpleaños, no asistí, para no darle esperanzas. Después de tres años es que me presenté a su hermano Miguel, así es como nos conocimos. Nos hicimos enamorados porque yo a esas alturas de mi vida con 30 años ya había perdido la esperanza en el amor verdaderos, la locura del amor simplemente me había sido negada. A varios meces de relación, Miguel decidió que debía conocer a sus padres, me llevo a su casa y allí conocí tambien al último de sus hermanos, Sergio, el típico chico problema, rebelde y carente de amor de 22 años. Después de casi una año de relación Miguel me propuso vivir juntos en su casa y acepte, trate de posponer la fecha en que iría a su casa, pero tuve una pérdida irreparable, mi hermano menor falleció bajo unas circunstancias extrañas y esto vino a cambiarlo todo, postpuse por más tiempo mi mudanza. Casi dos meses después del luto me fui a vivir con él y supe que Sergio se había retirado de la casa días previos a mi llegada, con Sergio me paso algo muy extraño el día que nos presentaron, al saludarnos con el clásico y típico besito, ambos nos frenamos y solo le di un ligero apretón de manos. Y él se retiró después, dejándome el con una extraña sensación de vacío. Meses después ya viviendo allí, Sergio volvió y yo pasaba mis días encerrada en mi cuarto sufriendo mi perdida aún, que no ha la ocasiones para tratar, pero él se dió a la tarea de cambiar eso, y me llamaba a almorzar con ellos, muchas veces lo desaire, porque no me sentía de ánimos, mi vida había caído en un pozo profundo de depresión, era un ir y venir de la cama al baño y llorar todo el día, no cocinaba y cuando lo hacía no comía, Miguel trabajaba todo el día que no notaba mi rutina. Fueron los peores meses de mi vida. Sergio era muy enérgico y se había dado a la tarea de regresarme al mundo a como diera lugar, me insistía hasta conseguir una respuesta positiva de mi parte, planeo una salida en familia para distraerme de mi tristeza, organizaba reuniones y así poco a poco me fui integrando más a la familia, Steve nos visitaba con su novia. Así fue que las aguas de mi vida tomaron su cauce otra vez. Sergio empezó de repente a portarse de modo extraño, me observaba demasiado en la mesa y no se molestaba en disimularlo, excepto cuando alguien lo observaba a él, entonces desviaba su vista de mi, no soy una belleza, pero hay armonía en mi rostro, tengo los ojos ligeramente rasgados por mi origen semi oriental, una nariz bien formada, y labios (como me solían decir dan ganas de besarlos) de tez moreno pálido. Las cosas no quedaron en miradas, le dió por preguntarme que había visto yo en Miguel, porque no era atractivo, el tampoco lo era pero solo dije que donde manda el corazón..., Me llamaba por teléfono para preguntar cualquier cosa, me lo encontraba "casualmente" casi seguido, no sé a qué estaba jugando pero las cosas no quedaron allí, una tarde que regresaba de casa de mi madre, nos encontramos y a modo de charla me dijo que yo no era su tipo, que debía asistir a un gimnasio, y que nunca se fijaría en una mujer como yo... (¿Y quién le había preguntado?) Sus agresiones fueron tomando más vuelo, porque me decía que estaba gorda, y un día me ofendió, que Miguel tomo cartas en el asunto y discutieron. Sergio nunca más me volvió a dirigir el habla. (Para la falta que me hacía)
Así estuvimos todo ese año 2014.
Algunos meses después Sergio trajo a casa una muchacha con la que solía pasar el tiempo en otrora, y la presento como su novia, asegurándose que mirarme mientras lo hacía, quizá buscando una reacción de mi parte, y yo como si nada porque atribuí su comportamiento a las hormonas de la edad, pero parece que esto era más serio e iba más allá, llegue a la conclusión de que Sergio se había enamorado de mi, todo su comportamiento y su actitud para conmigo lo delataban. Pensé que era una locura, yo soy casi 10 años mayor que él, si ya de por sí, soy mayor que Miguel, en fin, ni pasó mucho y anunciaron que se casarían, hasta allí todo bien conmigo. Liliana nunca me dirigía la palabra, siempre me evitaba en las reuniones y se esmeraba porque Sergio también se excluyera de estar ante mi presencia. Así paso el tiempo y llegó el día de su matrimonio, fue al llegar a la iglesia que yo tuve mi revelación, estaba grabando el evento y al ver la cara de Sergio, me entristecí enormemente, parecía un condenado a muerte, como si le estuvieran ejecutando la peor tortura, salí de allí para no formar parte de la farsa, me fui a mi casa y allí me di cuenta que su rostro me echaba en cara su decisión apresurada, no podía dejar de pensar en él, en su cara mientras se casaba. No asistí a la ceremonia ni a la fiesta, le dije a Miguel que me sentía mal, y él me excuso con su familia. A solas recién reconocí que yo también me había enamorado de Sergio y que era la culpable de su decisión. No quería volver a saber de ellos, pero como no tenían donde ir, vinieron a vivir a casa, era temporal, hasta que construyeran en casa de los padres de ella, así pasaron los días, casi ni los venía, porque no trataba con ellos, las cosas tomaron s rumbo normal, por un breve tiempo pensé que tal vez me había confundido y solo era pena lo que sentía, porque la imagen de Sergio se fue difuminando de mi mente, y Miguel decidió que debíamos tener un bebé, así es que nos dimos a la tarea de planificarlo, para fines del 2014 ya estaba anunciando mi embarazo. El 2015 pasó sin contratiempos y tuve mi bebé, al salir del hospital, Sergio fue uno de los primeros que estuvo allí cuando presenté a mi bebé a la familia. Sus ojos tenían toda esa tristeza que ya conocía bien. Así han pasado los años, ellos tambien anunciaron la llegada de su bebé, una mujercita, todo pasó sin contratiempos, Sergio evitandome cada uno viviendo su vida por su lado. Hoy a 2019, casi desde los principios de año, Sergio empezó a visitarnos más seguido con el pretexto de que los primos jueguen juntos, y no se cómo se dio una reunión de familia, Steve con su mujer y su hijo, Miguel nuestro bebé y yo, Sergio con su mujer y niña, mis suegros salimos todos juntos, y se encendió la llama de nuevo. Sergio no sé despegaba de mi para nada, muy cordial y atento, mirándome a los ojos cada vez que me habla y yo evitando su mirada porque los sentimientos renacieron, tanto en él como en mi, ahora viene los domingos y conversamos, aunque yo disimulo perfectamente ya no puedo sortener la mirada como antes y temo que noté mis sentimientos por él. Incluso estando su mujer presente se le van las miradas sobre mi, cuando do se da cuenta desvía, pero en cuanto ella no lo ve nuevamente está allí, y yo siento que aún me ama y yo tambien lo amo, las cosas con Miguel no van bien desde hace mucho. Pero algo que tengo claro es que jamás, así tengamos este amor de por medio jamás pasará nada entre nosotros. Por eso no le doy cabida y el no se atreve a insinuarse, todo

Fecha 12/04/2019 Vistas 480 Acepta opiniones Esta confesión acepta opiniones.

Anónimo

que confesion tan impresionante pero haces bien en no tener nada con serguio y no es tu culpa estar enamorada

Comentario 200376 | 04:10 15/04/2019

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H
Marcelo (847)
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Nada es lo que parece.

¿Cómo se puede escribir tanto y no decir nada? y por supuesto como no podía ser de otra forma, la Sucia, trajecito de carmelita descalza, se gala, que se cree el ombligo del mundo, pero que no sirve ni para vuelto.

Mínimo tres veces, dejó bien claro, que tiene valores, principios, que recién a los 24 años, bla bla bla, y después no se salva nadie, que Steve la buscaba, que con el Miguel se enamoró al instante y del Sergio, rebelde bueno para nada, o sea los tres hermanos la querían ensartar, pero uno le dijo gorda, y se ofendió mortalmente, entonces se pelearon el Miguel y el Sergio, por ella, la doncella, rellenita, que no es una belleza pero hay armonía en su rostro (¿?), semi oriental de ojos rasgados(¿?), nariz bien formada (¿?), labios para besarse (¿?), tez morena pálido(¿?). No sé cómo un color oscuro, ser pálido, en fin…

El narcisismo rebuscado de la Sucia, debería definirse en las enciclopedias, y los tres hermanos, son más chicos que ella, así que media asaltante de cunas, la carmelita… que no se diga que estaba desesperada arañando el muro.

Y con 30 y tantos, largos, si mal no saque la cuenta, tuvo su hijo y bueno bla bla bla, termina enamorada del Sergio y de ese que la trato de gorda fea, pero como dijo al principio, también enamorado de ella, y se dio cuenta, porque estaba muy triste cuando se casaba, ella es juntada así nomás, y con el Miguel no andan bien las cosas, pero que jamás ella, tendría algo con el Sergio.

Y colorín colorado, el cuento de Sucia, hay que agradecer que se haya terminado.

Comentario 200381 | 08:04 15/04/2019

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Anónimo

Me gusta una chica que es mi mejor amiga, y a ella le gustan los hombres musculados asi que me estoy poniendo en forma porque la quiero

Comentario 200389 | 14:01 15/04/2019

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Anónimo

Amiga, de que novela erotica sacaste eso? Tu relato parece polígono amoroso. Te ves lenta para organizar un trio o una orgia ya de plano. A que le tienes miedo? Los valores y principios que te inculcaron no los veo por ningún lado en tu relato. Lo único qué haces es querer buscar una justificación para tu comportamiento y acallar la voz de tu conciencia que te grita que eres una pecadora. Pero y que tiene eso de malo? Nada. El pecado es exquisito si sabes es-coger los frutos adecuados para degustarlos. Asi que ya déjate de hipocresías contigo misma y dale rienda suelta a tu lujuria.

Comentario 201649 | 00:51 08/05/2019

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